No hace falta imaginar una película entera para dar vida a una imagen. Puedes empezar por un gesto, una tela que se mueve o un acercamiento que descubre la textura de un objeto. Vidu Q4 ofrece un espacio para convertir esa intención en una secuencia a partir de tu imagen inicial. Lo importante es elegir qué debe mirar el espectador y qué cambio quieres mostrar. Esta guía te ayuda a preparar la imagen, escribir una indicación útil y revisar el resultado sin confundir una idea creativa con una promesa de reproducción exacta.
Elige una imagen de partida para Vidu Q4
Antes de pensar en el movimiento, observa la imagen a tamaño completo. ¿Se distingue el sujeto del fondo? ¿Hay espacio para el gesto que quieres pedir? Una mano cortada, una cara poco definida o un objeto oculto pueden complicar la descripción. Si necesitas recortar la composición, hazlo antes de subir el archivo. Mantén los elementos que sean importantes para reconocer la escena y elimina las anotaciones que no deban formar parte del plano.
Vidu Q4 ofrece dos modos. «Fotograma inicial a vídeo» toma una sola imagen JPEG, PNG o WebP como fotograma inicial; el campo «Prompt», donde describes el movimiento, es opcional. «Referencia a vídeo» admite entre 1 y 15 imágenes y requiere un prompt con la escena y la acción. Las referencias orientan la apariencia de los personajes, los objetos y el entorno, pero no fijan la composición del primer fotograma. Elige imágenes relacionadas y explica el papel de cada sujeto en vez de añadir material que no aporte a la escena. En este segundo modo también puedes adjuntar hasta 3 referencias de audio MP3, de 3 a 12 segundos cada una y un máximo de 50 MB por archivo. La elección de una relación de aspecto de 16:9, 9:16, 1:1, 4:3 o 3:4 solo está disponible en el modo «Referencia a vídeo».
Explica la acción que buscas con Vidu Q4
Un prompt útil cuenta lo que debe cambiar. Si la imagen ya muestra una taza sobre una mesa, no necesitas repetir esa descripción sin añadir una intención. Puedes pedir que salga un poco de vapor mientras la cámara permanece quieta. Empieza por la acción del sujeto y añade después el ritmo o un detalle del entorno. En Fotograma inicial a vídeo, el prompt es opcional, pero permite concretar la idea. El modo «Referencia a vídeo» exige un prompt: explica la escena, la acción y el papel de los sujetos que aparecen en tus imágenes.
Al trabajar con Vidu Q4, procura que todas las instrucciones apunten a la misma escena. «Movimiento suave» y «cambio brusco en cada instante» no ayudan si aparecen juntos sin una razón clara. Para tu primer intento, elige una acción principal y evita una lista larga de efectos. Un prompt sencillo también facilita entender qué debes modificar cuando revisas el resultado.
Decide dónde está la cámara y cómo se mueve
La cámara puede acompañar la acción o dejarla respirar. Un plano fijo es útil cuando quieres observar un gesto pequeño. Un acercamiento lento centra la mirada en un detalle. Un desplazamiento lateral puede sugerir profundidad, siempre que la imagen tenga una composición que lo permita. No es necesario combinar todas las opciones en una misma secuencia. Elige la que mejor explique tu intención y reserva las demás para otras versiones.
En Vidu Q4 puedes expresar esta idea con palabras corrientes: « la cámara se acerca despacio al rostro » o « el encuadre permanece estable mientras las hojas se mueven ». Describe también cómo quieres terminar el recorrido. Comprueba después si el sujeto sigue siendo legible durante todo el plano y si el movimiento de cámara añade información o simplemente distrae.
Dale a cada movimiento el tiempo que necesita
En Vidu Q4 puedes ajustar la duración de 3 a 16 segundos, en incrementos de un segundo. La elección debe responder a lo que sucede en la escena, no a la idea de que un vídeo más largo siempre es mejor. Una mirada hacia la cámara necesita un planteamiento distinto del de una presentación lenta de un objeto. Antes de generar, imagina cómo empieza la acción, dónde está su momento principal y cómo termina.
Si incluyes referencias temporales en el prompt, úsalas como orientación creativa, no como una garantía de ejecución segundo a segundo. Conviene dejar espacio para que el movimiento resulte comprensible. Al revisar la secuencia, observa si el final llega demasiado pronto o si la escena se alarga sin aportar nada. A partir de esa observación puedes ajustar la duración del siguiente intento.
Elige la resolución según el destino del vídeo
El ajuste «Resolución» de Vidu Q4 ofrece 540p, 720p, 1080p, 2k y 4k. Piensa primero en qué quieres comprobar: el ritmo de una acción, la presentación de un producto o los detalles de una escena que ocupará más espacio en pantalla. La resolución es una decisión de salida, pero no sustituye una imagen inicial bien preparada ni un prompt coherente sobre el movimiento.
Consulta el consumo estimado de créditos para la configuración elegida antes de enviar la creación. Si estás comparando resultados, conserva la misma imagen y el mismo prompt para no cambiar todas las variables al mismo tiempo. Mira los contornos, las texturas y los elementos pequeños en la versión obtenida. Una salida de mayor resolución no asegura que un texto se reproduzca fielmente ni que desaparezcan las inconsistencias de la animación.
Añade sonido solo cuando aporte a la escena
Puedes activar el audio sincronizado o pedir una secuencia silenciosa. Antes de decidir, piensa en el uso final: quizá quieras incorporar después tu propia música, o tal vez el movimiento necesite una pequeña ambientación para entenderse mejor. Vidu Q4 te permite elegir esta opción en la preparación de la creación. Un sonido sencillo y relacionado con lo visible suele ser una intención más clara que una acumulación de diálogos y efectos.
Si activas el audio, describe la atmósfera que buscas: pasos suaves, viento en el exterior o un sonido breve ligado a la acción. Después escucha todo el resultado, no solo el inicio. Comprueba que el volumen percibido y el contenido acompañen la escena. La opción de audio no garantiza una voz concreta ni una sincronización labial perfecta; la revisión sigue siendo necesaria.
Retratos e ilustraciones: prueba primero un gesto pequeño
Una imagen de un personaje puede ganar expresividad sin cambiar por completo de pose. Una inclinación suave, un movimiento del pelo o una respiración sugerida son ideas de partida más acotadas que una cadena de acciones. Si trabajas con una ilustración, busca algo que la composición ya insinúe: una prenda al viento, una mirada o un elemento del paisaje. Puedes explorar esa intención con Vidu Q4 y valorar después si necesitas más movimiento.
Indica los detalles que quieres mantener reconocibles, pero no des por hecho que quedarán idénticos. Revisa las manos, los ojos, los accesorios y las líneas del dibujo a lo largo de toda la secuencia. Los resultados generativos pueden variar. Si observas cambios que afectan al personaje, reduce la complejidad de la acción y compara otro intento con la imagen original.
Presenta productos con una idea visual concreta
Para una presentación de producto, el movimiento debería mostrar algo que importa: el relieve de una superficie, la forma de una pieza o la relación del objeto con su entorno. Elige una imagen donde el producto se vea con claridad. Después decide si se moverá el objeto o si la cámara lo recorrerá. Mantener una sola intención ayuda a evaluar si la secuencia explica lo que quieres mostrar.
Vidu Q4 puede servir para explorar una propuesta visual a partir de esa imagen. Describe la iluminación y los detalles relevantes sin llenar la indicación de transformaciones simultáneas. Cuando tengas el resultado, compáralo con la fuente: mira la forma, los patrones y las inscripciones. No hay garantía de conservar exactamente un texto o cada detalle. Si una característica es esencial para tu mensaje, compruébala antes de usar el vídeo.
Revisa con criterio y cambia una variable
Ver el resultado una sola vez puede ocultar problemas pequeños. Reproduce la secuencia completa y vuelve a los momentos donde el gesto, el fondo o el sonido parecen extraños. Para mejorar un intento con Vidu Q4, identifica primero qué quieres corregir. Una cámara más estable, un movimiento menos amplio o una duración distinta son cambios concretos; pedir simplemente «que quede mejor» no explica la prioridad.
Puedes consultar el consumo estimado de créditos sin iniciar sesión; para enviar la generación sí necesitas acceder a tu cuenta. Cuando el resultado esté disponible, examínalo y descarga la versión que te sirva. Si preparas otro intento, cambia una sola variable y conserva las demás. Anota qué funcionó y qué no. Así podrás comparar con más claridad las decisiones creativas, sin esperar que dos generaciones produzcan exactamente el mismo comportamiento.
Preguntas frecuentes
¿Cómo creo mi primer vídeo con Vidu Q4?
Elige primero el modo. El modo «Fotograma inicial a vídeo» parte de una imagen JPEG, PNG o WebP y permite añadir un prompt de movimiento opcional. El modo «Referencia a vídeo» utiliza entre 1 y 15 imágenes y exige un prompt para componer la escena. Ajusta duración, resolución y audio, comprueba la estimación de créditos e inicia sesión para generar. Revisa el vídeo completo antes de descargarlo.
¿Es obligatorio rellenar el campo «Prompt»?
Depende del modo. El campo Prompt es opcional en el modo «Fotograma inicial a vídeo», pero obligatorio en el modo «Referencia a vídeo». En este último, explica la escena, la acción y el papel de los sujetos de tus imágenes. Empieza por una acción principal y añade el ritmo o la posición de la cámara si hacen falta. No necesitas escribir una historia larga: una escena sencilla facilita revisar el resultado.
¿Qué duración puedo elegir?
En Vidu Q4 puedes ajustar la duración de 3 a 16 segundos, en incrementos de un segundo. Escoge una duración que permita entender la acción sin acumular demasiados eventos. Las referencias de tiempo dentro del prompt orientan el resultado, pero no aseguran un montaje exacto segundo a segundo. Revisa el ritmo de la secuencia antes de decidir si necesitas ampliarla o acortarla.
¿Puedo generar una secuencia sin sonido?
Sí. Desactiva la opción de audio de Vidu Q4 para pedir un vídeo silencioso. Es una elección útil si vas a añadir sonido en otro montaje o quieres centrarte en el movimiento. Si prefieres audio sincronizado, activa la opción y escucha el resultado completo. No supongas que una voz o la articulación serán exactas.
¿Qué resolución conviene para una prueba?
Para una primera prueba de movimiento, empieza con 540p o 720p y comprueba si la acción y el encuadre funcionan. Deja 1080p, 2k o 4k para cuando quieras evaluar una versión destinada a tu formato final. Revisa la estimación de créditos antes de enviar y mantén los demás ajustes iguales al comparar. Una resolución mayor no corrige por sí sola una imagen poco definida ni garantiza detalles idénticos.
¿Qué hago si el resultado se aleja de mi idea?
Señala el problema antes de volver a generar: un gesto demasiado grande, un encuadre cambiante, una forma alterada o un sonido poco apropiado. Simplifica la indicación de Vidu Q4 y modifica solo una variable. Comprueba también la imagen de apertura. Los resultados pueden variar, por lo que conviene revisar y comparar cada versión antes de usarla.